Álvaro, Marta y Sara, una mirada desde los estudiantes

Toñi Moriana Aurioles. Fundación Don Bosco.

En este periodo de pandemia con gran impacto social y económico: distancia social, paro, aumento de la pobreza… diversos ámbitos, profesionales con su buen hacer, dedicación e implicación, han tenido la oportunidad de atender a la población y dar respuestas a la ciudadanía con los recursos, en algunos casos escasos, con los que se cuentan. En este contexto y gracias a tres jóvenes: Álvaro Lara, estudiante de Educación Social en la Universidad de Jaén; Marta Gómez, estudiante de Educación Social en CES Don Bosco; y Sara Castro, estudiante de Trabajo Social en la Universidad Complutense de Madrid, nos acercamos a personas que actualmente se están formando y están relacionadas con el ámbito social y educativo, para conocer sus perspectivas de futuro desde su profesión.

¿QUÉ ESTUDIOS ESTÁS REALIZANDO Y POR QUÉ ESTA ELECCIÓN? ¿QUÉ COLECTIVO TE PREOCUPA MÁS Y POR QUÉ?

ÁLVARO

Estoy estudiando el grado de Educación Social, este año es mi tercer curso. Elegí Educación Social porque día a día hay más problemas sociales que se intentan olvidar, como la pobreza, la poca formación, más desempleo, más dificultades en las personas día a día, las personas no adquieren del todo un sentido crítico ni un consumo y desarrollo sostenible, etc. Si realmente vivimos en una sociedad, debemos ayudarla. No podemos ignorar ciertos problemas sociales porque perjudican a la misma. Somos seres sociales, todo lo relacionado con la temática social nos beneficia o perjudica. La pandemia ha dado a conocer el trabajo e intervenciones sociales, hemos visto como cualquier iniciativa social es esencial, cada vez se le da el valor y la importancia necesaria y que realmente tiene.

El colectivo que más me preocupa es el de jóvenes. Porque es el colectivo que determinará en un futuro actitudes, comportamientos y hábitos que pueden favorecer o perjudicar, tanto a ellos y ellas, como al entorno barrio, sociedad, familia…— son parte de la sociedad y que, igual que toda persona tienen necesidades, problemas… Y muchas veces, no se les tienen en cuenta y ese olvido social e institucional provoca daños en un futuro.

MARTA

Actualmente estoy estudiando Educación Social porque quiero formarme para poder trabajar ayudando a las demás personas. Este es el motivo que más me gusta de esta perspectiva laboral. El colectivo que más me preocupa y con el que me gustaría trabajar son los menores, sobretodo en exclusión social. Me parece que es fundamental nuestra ayuda desde la base de la infancia, para poder abordar los problemas cuanto antes. Es una edad donde se puede conducir hacia un mejor futuro.

SARA

Estoy estudiando Trabajo Social. Previamente realicé el Grado Superior de Integración Social. Empecé a estudiar este grado, porque desde los 14 años tuve mis primeros contactos con el mundo social a través del voluntariado con el colectivo de discapacidad. A raíz de esto tuve muy claro que quería dedicarme de manera profesional al mundo social. Sabía que lo que quería era transformar la vida de la gente ya que creo que el trabajo social es muy vocacional y a la vez de empoderamiento personal y comunitario.

Uno de los colectivos que más me preocupa es el de menores en riesgo de exclusión social. En la sociedad actual cada vez hay más familias con diferentes necesidades, con pocos recursos y que requieren la intervención de los servicios sociales. Muchos menores quedan desprotegidos, encontrándose en situaciones de vulnerabilidad social.

LA CRISIS DEL CORONAVIRUS HA CONLLEVADO QUE CONSIDEREN ACTIVIDADES DE INTERVENCIÓN SOCIAL COMO SERVICIO ESENCIAL, IGUALÁNDONOS AL PERSONAL SANITARIO Y DE SEGURIDAD CIUDADANA ¿TE SIENTES RECONOCIDO O RECONOCIDA?

ÁLVARO

Sí, los trabajos y actividades sociales han sido siempre esenciales, sin embargo, no han sido reconocidos o se les ha dado poco valor. Todas las personas somos distintas, con diferentes necesidades y problemas. En esta pandemia nos hemos dado cuenta que tanto en las personas mayores cómo en diversos núcleos familiares esas necesidades y problemas están aumentando. Se tiene que trabajar para evitar que acaben en una situación de mayor exclusión social.

MARTA

Como futura Educadora Social me siento reconocida. Actualmente como voluntaria también porque he podido ayudar mucho a nivel social a lo largo de este año tan difícil para todos y todas. Pero mirando al futuro, cuando esté titulada, lo que quiero es poder trabajar de lleno en ello. Sabemos que después de lo vivido en este tiempo, muchas personas van a necesitar mucho apoyo social, queda mucho por hacer.

SARA

Debido a la situación de crisis por el coronavirus que estamos viviendo no me siento reconocida de manera igualitaria al personal sanitario. A pesar de estar realizando una labor esencial no existe una visibilidad del trabajo realizado.

Las personas profesionales del trabajo social presentan un papel muy importante y fundamental. Se está produciendo un incremento de la vulnerabilidad, debido a la crisis social, y se está excluyendo a los grupos sociales con menos recursos.

Por otro lado, es una de las profesiones que, sin estar en primera línea de los medios de comunicación, está dando voz de alarma de las necesidades sociales y dando respuesta a las nuevas situaciones que están ocurriendo debido al coronavirus. Además, de abordar los nuevos escenarios que, esta situación, va a generar en un futuro. Cuando pase la crisis sanitaria, se tendrá que dar respuesta a la crisis social y empoderar a los servicios sociales.

¿QUÉ APORTA TU PROFESIÓN EN ESTOS TIEMPOS DE CRISIS?

ÁLVARO

La Educación Social es muy amplia, es una profesión poco reconocida pero que aporta mucho a la sociedad: apoyo económico, social, institucional, formativo, educativo, etc… Tiene en cuenta las necesidades de cada persona, de un barrio, de un colegio, etc… Se trabaja para erradicar la exclusión y marginación social. Propone pautas, hábitos y otras formas sociales que favorecen al resto.

MARTA

En estos tiempos, mi profesión aporta mucho, es necesaria para poder ayudar a esas personas que lo han perdido todo. Durante estos momentos de crisis, muchas de ellas han perdido sus trabajos y por ello, sus viviendas o su plato de comida.

También es necesario a nivel psicológico, a todos y todas nos ha afectado mucho. Aunque a cada persona nos afecte de una manera, todas las personas lo hemos sufrido.

SARA

Cada vez hay más personas, familias, colectivos en riesgo de exclusión social, con mayor problemática y necesidades, más trabajo y más intervención de los servicios sociales.

Antes era una labor más asistencial y, debido a la situación actual, se está desarrollando una labor más integral, la cual permite el desarrollo personal y social de una manera más completa y efectiva.

Los equipos profesionales de Trabajo Social están ayudando a crear recursos en base a las necesidades de los diferentes colectivos que diariamente atienden. Son expertos en escuchar demandas para poder dar respuestas o derivarlas, pero, sobre todo, promover el cambio.

¿QUÉ TE MOTIVA PARA SEGUIR ADELANTE EN TU LUCHA CONTRA LOS PROBLEMAS SOCIALES? ¿HACIA DÓNDE SE ENCAMINA TU FUTURO?

ÁLVARO

Lo que más me motiva a seguir adelante en la lucha contra los problemas sociales es la incertidumbre. Nadie en esta sociedad sabe o es capaz de predecir qué le puede pasar en un futuro. No podemos olvidar e ignorar que la sociedad es cambiante, cualquier acción perjudica o favorece. Muchos colectivos y personas necesitan apoyo social para mejorar su autoestima y estimular el cambio ante estos problemas. No todas las personas tienen los recursos suficientes para subsistir y llevar a cabo ciertas actividades necesarias para su día a día. Como profesionales del ámbito social tenemos la obligación de atender y solucionar estos problemas. Espero en un futuro poder conseguir cambios sociales que favorezcan a toda la ciudadanía, mejorar la convivencia social, seguir formándome para mejorar mi desempeño y promover el estilo salesiano.

MARTA

Lo que más me motiva son las sonrisas de las personas que creen que tienen todo perdido y gracias a mi labor consigo que vean que no es así, que con lucha todo se puede conseguir. Cuando lo consiguen y ven que es verdad, esa sonrisa es lo que más vale, es lo que me da fuerza. Gracias a esos momentos, únicos, continúo en este campo laboral.

SARA

Me motiva porque cada día es una oportunidad y porque es una lucha continua. Lo que tenemos hoy es gracias a la lucha que han hecho muchas personas a lo largo de la historia y hay que seguir haciendo.

Por otro lado, aportar lo mejor de mí, fomentando una sociedad sensibilizada con la problemática social, inculcando valores como son el respeto, la responsabilidad, la igualdad.

Mi futuro se encamina hacia un aprendizaje continuo. Mi finalidad no es alcanzar una meta concreta o única, sino, conocer nuevos sistemas y entornos de trabajo.

“Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres” (Pitágoras). Deseo que en un futuro no haga falta nuestra intervención.




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