Joan Valls: «Primero, los últimos»

Entrevista a Joan Valls por Toñi Moriana, directora de Administración de la Fundación Don Bosco.

El religioso salesiano Joan Valls, Consejero inspectorial de las Plataformas Sociales de la familia salesiana, profundiza en esta entrevista sobre la campaña de Pastoral Inspectorial “Primero los últimos” realizada a lo largo del curso 2018-2019. También, compartimos el manifiesto que se publicó, Una adaptación salesiana de Mateo 25, texto realizado a partir de las aportaciones de las diversas obras salesianas de la Inspectoría María Auxiliadora dentro de la campaña.

La Inspectoría Salesiana María Auxiliadora es el conjunto de obras y presencias que los salesianos animan en Canarias, Extremadura, Andalucía, Murcia, Valencia, Aragón, Illes Balears y Catalunya. Son 73 obras que siguen el sistema preventivo de Don Bosco (evangelizar – educando). Trabajan en cuatro grandes ambientes: Centros Juveniles, Parroquias, Escuelas (muchas de ellas de formación profesional) y Plataformas Sociales. En todos estos ambientes se tiene una dedicación a las personas jóvenes, pero las 37 Plataformas sociales actuales se dedican en exclusiva a niños, niñas, adolescentes y jóvenes en situación de más riesgo.

Comenzando por el origen, ¿cómo surge la campaña “Primero, los últimos”?

Cada seis años nuestra Inspectoría se dota de su “Proyecto Orgánico Inspectorial” donde se recogen las grandes opciones para los próximos cursos. Su opción 4 decía: “Preferencia por los jóvenes en riego de exclusión”. La campaña surge para dar respuesta a las antiguas y nuevas pobrezas infantiles y juveniles de la zona donde estamos, de cada obra y de cada uno de sus ambientes.

Ante este reto, ¿con qué organización se ha contado?

Se encargó a la Comisión Inspectorial de Plataformas Sociales diseñar, coordinar, realizar y evaluar la campaña. Desde el principio trabajó conjuntamente con la Comisión de ONGD y con la Delegación de Comunicación. Se trataba de ofrecer materiales y propuestas para que cada Obra hiciese “su” campaña. Todos los materiales han estado en abierto en la página web para que se pudiesen utilizar y adaptar: textos, actividades, celebraciones, retiros, también interreligiosas, concurso de video y de relatos… También las propuestas metodológicas y los materiales didácticos. Todo ello todavía se puede consultar en https://www.primerolosultimos.org/.

¿En quién ha repercutido esta campaña?

Iba dirigido a toda la Inspectoría. El sujeto destinatario personal era cada Obra, coordinado por el Consejo de la Obra, que era quien decidía y organizaba localmente la campaña. Estaba dirigida a todas las comunidades y equipos existentes en cada obra, con el reto de trabajar conjuntamente. Pero también iba dirigido a todas las personas destinatarias de las Obras: niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos de todos nuestros ambientes.

Nos puedes señalar, ¿qué objetivos tenía la campaña?

Se trataba de hacer operativa la opción de preferencia por las personas jóvenes en riesgo de exclusión y afrontar el tema de las pobrezas juveniles en cada zona en la que estamos presentes, en cada obra y en cada ambiente.

Pretendía sensibilizar en un doble sentido. Primero en hacer una lectura correcta de la realidad, tener una actitud más atenta a las situaciones, muchas veces tan duras que viven nuestros destinatarios y destinatarias. También responder a la exigencia evangélica y carismáticas de opción por los más pobres, por los últimos.

También para valorar y potenciar tantas respuestas que en todos los ambientes ya se están dando, coordinarlas más y mejorar la colaboración entre los diversos ambientes de una misma obra, para tener más coherencia y fuerza. Y también, para descubrir nuevas necesidades, buscar nuevas respuestas y llevarlas a la práctica.

¿Qué nuevas necesidades y respuestas han aparecido?

A partir del trabajo de análisis de la realidad que se hizo en cada casa, aparecieron las situaciones de precariedad que viven muchos jóvenes tanto en las zonas donde están situadas nuestras casas como en las mismas realidades educativas que ofrecemos. También se analizaron las respuestas que ya estábamos dando, así como las nuevas respuestas que se nos piden. Todo ello, lo recogimos en el siguiente Manifiesto que incluye tanto las situaciones de pobreza como las respuestas. Es una síntesis. Cada Obra ha seguido trabajando para hacer concreciones en su propia realidad.

Esta campaña ¿ha contado con celebraciones interreligiosas partiendo del diálogo directo? ¿Dónde estaría el horizonte?

En todas nuestras obras y ambientes hay una gran diversidad cultural y un evidente pluralismo religioso. Especialmente en las Plataformas Sociales muchas personas pertenecen a otras confesiones religiosas o a ninguna. La campaña ha sido una ayuda para comprender mejor las situaciones que viven estos jóvenes y sus familias, a vivir esta situación como un enriquecimiento mutuo, a respetar sus creencias y a ayudarles a crecer como personas. Es un diálogo a partir de la vida que ya se hace. En muchas casas se ha utilizado el material sobre Interreligiosidad que se puede encontrar en la página web de la campaña. Entre otras había celebraciones interreligiosas dirigidas a las diversas edades.

Creo que el horizonte nos lo marca el Papa Francisco cuando nos habla de acoger, proteger, promocionar e integrar a jóvenes inmigrantes. Creo que lo estamos haciendo en gran parte, pero las nuevas situaciones nos llaman a opciones más decididas. Basta pensar en situaciones como los Menas, jóvenes refugiados, jóvenes mayores que se encuentran totalmente solos. El sufrimiento de jóvenes pobres que se ve en aumento entre quienes son más pobres. Hace falta escuchar sus gritos, profundizar en empatía y ante la globalización de la indiferencia, puedan encontrar en nosotros y nosotras una globalización de optimismo, esperanza y futuro.

¿Cuáles son los frutos de la campaña?

En primer lugar, ha servido para discernir sobre nuestra acción pastoral, como método en todo nuestro trabajo pastoral. El método de escuchar, comprender y optar es una buena metodología para llevar a cabo esta campaña y en la mayoría de Obras se ha seguido con intensidad.

También ha ayudado a buscar nuevas formas de respuesta a las situaciones de jóvenes en riesgo, sabiendo que esto no incumbe sólo a las Plataformas Sociales sino a cada una de las Obras y a cada ambiente.

A nivel Inspectorial creo que ha ayudado a tener más presente esta opción prioritaria y a ver que hay nuevos retos y fronteras que nos siguen llamando: los menores no acompañados, el tema de la vivienda, el acceso al trabajo y la falta de trabajo, etc.

Entonces, ¿se puede decir que esta campaña ha servido para renovar la opción por los jóvenes en situación de riesgo?

Creo que sí. Tenemos más en nuestro corazón, cabeza y manos que en cada obra y ambiente hay siempre unos “últimos” a los que no podemos dejar atrás. Responder a ellos es la única manera de responder a todos y todas.

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