Una vida plena: una historia de acogidas y pertenencias

Manuela Prestianni. Educadora de la Fraternidad Casa Nazareth. Italia.

La Asociación MetaCometa Onlus nació en Italia, en las laderas del Etna, en un pueblo llamado Giarre, gracias a la actividad de Salvo y Linda Adamo, cooperadores salesianos.La Asociación MetaCometa Onlus nació en Italia, en las laderas del Etna, en un pueblo llamado Giarre, gracias a la actividad de Salvo y Linda Adamo, cooperadores salesianos.Fue en 1998 cuando Salvo y Linda, junto con un grupo de amigos, decidieron fundar esta asociación, con el objetivo de dar casa a quienes no la tenían, para siempre o momentáneamente. El sueño se hizo realidad poco a poco, cuando en agosto de 1999 llegó a la casa de los esposos Adamo la primera de las muchachas acogidas, Venera, una niña de solo 10 años, con discapacidad, que permitió a la familia, que había crecido mientras tanto gracias a la llegada de dos niños, Cristina y Vincenzo, sentirse disponibles para abrir, día tras día, su hogar y su corazón a los demás.

La historia se amplía cuando algunas familias vecinas también deciden participar en la asociación, y en torno a Salvo y Linda, que mientras tanto habían comprado y completado su casa, se crea un pequeño grupo de familias, 3 ó 4 que comienzan su experiencia de acompañamiento con MetaCometa.

Hasta la fecha, las familias que han decidido compartir la experiencia, el sueño y la misión MetaCometa son más de treinta, en Sicilia, en Las Marcas y en Calabria, con más de cien niños acogidos, italianos y extranjeros.

Todos los menores acogidos son asignados por el Tribunal de Menores de cada Provincia, y las familias que los acogen son acompañadas, ayudadas y aconsejadas por una red externa de servicios (tribunales, servicios sociales, red sanitaria) y por un grupo dentro de la asociación (trabajadores sociales, educadores, pedagogos, mediadores culturales). La profesionalidad acompaña a la misión y al estilo manifiestamente salesiano, teniendo en cuenta que el ámbito de la acogida en MetaCometa es la FAMILIA, en su estilo y relaciones.

Muchas son las formas de acogida que hemos experimentado hoy en día; algunas de ellas son experiencias realizadas por vez primera por nosotros y luego extendidas por toda Italia, otras las proponen muy pocas organizaciones. Toda forma de acogida nace de una necesidad que la zona expresa y la asociación busca junto con la red externa anteriormente descrita.

Si quisiéramos exponer un resumen de la asociación a día de hoy, enumeraríamos las experiencias siguientes:

1. Experiencia familiar de acogida sencilla

Un núcleo familiar recibe a uno o más menores. En esta fórmula se da una mayor integración de los menores acogidos, crea identidad y sentido de pertenencia; están atendidas todas las necesidades que están presentes en los niños y los muchachos con quienes entramos en contacto.

2. Acogida semi-residencial

Los menores acogidos con esta fórmula viven con nosotros por el día y en su tiempo libre. Los acompañan educadores que, con perfecto estilo salesiano y familiar, cocinan para ellos, crean ambientes adecuados para los niños, los ayudan y los motivan en su estudio y los acompañan mientras viven su tiempo libre. Estas son situaciones en las que el niño no está completamente alejado del núcleo original, pero necesita ambientes estimulantes y figuras de referencia no sustitutivas, sino claras y reales.

3. Condominio conjunto (Casa Thabit) y patio solidario (Cortile Mamma Grazia)

En esta fórmula de acogida, además del menor, se acoge a un cónyuge (madre o padre) que necesita ayuda concreta y cercanía para asumir plenamente su papel de único adulto de referencia. En estos dos lugares viven familias monoparentales, junto con un núcleo familiar “acogedor”, que cuenta con la ayuda de profesionales competentes, se hacen cargo y guía en la vida cotidiana de quienes viven en el condominio o en el patio.

De esta forma, se garantiza un acompañamiento afectivo que ayuda al padre a reconocerse a sí mismo como tal y al niño a reconocerlo como una figura de referencia. Cada núcleo tiene espacios, lugares y tiempos privados, y otros comunes que compartir. El proyecto que involucra cada núcleo aceptado pasa de una fase de acompañamiento más “cercana” a una más “libre” hasta la autonomía completa de la unidad familiar. En particular, Cortile Mamma Grazia tiene una sensibilidad relevante para los discapacitados, para tratar de ofrecer una respuesta al “después de nosotros”.

4. Experiencias de acogida yelección vocacional (Familia de colores, CasaNazareth, Casa Don Bosco)

En esta fórmula, que surge siempre de una sencilla acogida familiar, se dan todos los elementos de una elección vocacional del carisma salesiano, ya que las unidades familiares involucradas deciden vivir juntas y experimentar el estilo de compartir en varios niveles: personal, pareja y comunidad.

Aunque son muy diferentes en cuanto a su tipología, estas tres experiencias mencionadas al principio del párrafo son experiencias totalizantes y se convierten en punto de apoyo y ayuda para otros.

  • Familia de colores: nació para responder al creciente fenómeno de las adopciones rechazadas; Enrico y Roberta han convertido su hogar en su vida, centrándose totalmente en acoger y ofrecer a los jóvenes un lugar seguro para experimentar la belleza de ser “querido y amado”. Inmersa en el campo, ofrece a los niños la oportunidad de experimentar el cuidado de los animales, la tierra y el reciclaje; “Todo lo que tienes debe ser objeto de atención”: este es el mensaje central de la experiencia que viven.
  • Casa Don Bosco: nace para aquellos niños que pronto dejarán de serlo, pero necesitan una madre cuidadosa, Antonella, y un padre, Livio. Con Livio aprenderán un oficio que les servirá en su vida y con Antonella experimentarán la alegría de ser niños, incluso si ya se han hecho mayores.
  • Casa Nazareth: es el lugar central de la experiencia MetaCometa, situado a los pies del Etna, en Viagrande, donde cuatro familias, incluyendo Salvo y Linda que se han trasladado aquí por un año, han decidido compartir sus vidas mediante la creación de un espacio único llamado Fraternidad. Este es el lugar desde donde comienzan todas las acogidas, el corazón palpitante de la experiencia. Es un lugar mágico, que actúa como un pivote para todas las actividades de la asociación, y recibe no sólo a los más pequeños, sino también a los adultos jóvenes en semi-autonomía. Es un lugar de oración, formación, trabajo y experiencia para todos aquellos que viven allí o van de visita.

Todas las experiencias que les hemos contado hablan de vida vivida, de victorias y derrotas, de alegrías y tristezas, de salidas y entradas. Si tuviéramos que describir en una sola palabra todo lo que hemos escrito en este artículo o todo lo que hay detrás de la experiencia, podríamos utilizar la palabra “Membresía”, Pertenencia. Se refiere al que tiene la experiencia de amar y de que te aman, que te aceptan como eres, que te ayudan a crecer y te corrigen fraternalmente si te has equivocado. Hace referencia al que, por un día o durante toda la vida, has podido llamar mamá, papá, hermano o hermana, porque ha sido con ellos con quienes has compartido lágrimas y sonrisas. Continuemos nuestro camino guiados por nuestro querido Padre Don Bosco.

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